Lubna Husein. Es el nombre de una mujer sudanesa que ha plantado cara a las leyes islámicas de su país que prohíben vestir ropas indecentes (art. 152 del Código Penal de Sudan).
La periodista sudanesa que se enfrentaba a una condena de 40 latigazos por vestir pantalón, fue sentenciada con 500 libras sudanesas, como medida conciliadora, (casi 140 euros) por el tribunal de Jartun que juzgaba la denuncia pero la reportera se negó a abonar la multa por considerarla igualmente injusta y fue detenida y llevada a prisión. Pero esta situación ya se veía venir cuando la reportera dijo antes del juicio, refiriéndose a la posible condena: "No voy a pagar la multa, prefiero ir a la cárcel".
Pero durante la espera para la realización del juicio, un tribunal sudanés aplazó el caso de Husein hasta el 7 de septiembre para consultar al Ministerio de Asuntos Exteriores si la periodista gozaba de inmunidad ya que, en el momento de la detención, trabajaba en el gabinete de prensa de la Misión de Naciones Unidas en Sudán pero Husein dejó el puesto antes del juicio para renunciar así a su inmunidad y seguir adelante con el caso para demostrar su inocencia y desafiar la ley sobre el delito de comportamiento indecente.
Pero ahí no acaba la cosa. La periodista había sido invitada por Sarkozy a París, dándole además su apoyo, pero lo que no sabía ni el presidente francés ni la propia periodista era que no podía salir del país. Lubna estaba en la lista negra de las personas que no pueden salir de Sudan. A Lubna Ahmed Husein le notificaron esta prohibición, cuando se encontraba en el aeropuerto para coger un vuelo con destino a Líbano, donde iba invitada a un programa televisivo de Middle East Broadcasting Channel (MBC, uno de los principales canales árabes del mundo). Varios efectivos de seguridad del aeropuerto le quitaron el pasaporte y le informaron de que está incluida en una lista de individuos a los que no se les permite salir de Sudán.
Durante el juicio se reunieron alrededor de 150 personas para apoyar a la reportera, pero la policía despejo rápidamente la zona golpeando a los manifestantes y deteniendo a varias mujeres que defendían la causa de Hussein. Dando así otra muestra más del respeto por los derechos humanos, como el de asociación y libre reunión.
Pero Lubna no fue la única detenida en julio pues también otras 12 mujeres fueron detenidas en un restaurante de la capital sudanesa. Estas 12 mujeres recibieron 10 latigazos cada una por la misma causa, por vestir pantalones, que condenaron a Hussein, quien en protesta contra la denigración de las mujeres, estaba dispuesta a recibir su pena de 40 latigazos para que el mundo conociera la situación de Sudán.
Pero la justicia sudanesa ha tenido que rendirse al clamor popular y finalmente ha dejado hoy en libertad a la periodista Lubna Ahmed Husein.
Es una pena que en muchos países del mundo, que se consideran y consideramos, civilizados sigan sin cumplir cosas tan básicas como los derechos humanos. Y también es lamentable la escasa presión de la comunidad internacional contra estas violaciones de derechos y leyes injustas.
8 comentarios:
Conozco el caso a través de Amnistía Internacional.
La comunidad internacional sólo presiona y protesta cuando puede sacar tajada de algo, sino es sorda, muda y ciega. Si, además, tenemos en cuenta que África continúa siendo la gran colonia de occidente de donde se extrae todo lo extraíble y se roba de todo, menos el hambre... qué vamos a presionar.
Sofi
Sabía del caso por los medios de comunicación. Y por supuesto mi apoyo y mi admiración hacia esta valiente mujer.
Un beso.
Increíble valor el de esa mujer. Y para mí un gran ejemplo (ya sabes que estudio periodismo). Se llevaría 40 latigazos, pero de momento el mundo entero se enteraría (aunque no sirviera de nada). Aunque al final no han hecho falta esos latigazos. Pero por presión popular, porque si fuera por ellos (la justicia, digo)...
"Y también es lamentable la escasa presión de la comunidad internacional contra estas violaciones de derechos y leyes injustas".
¿Qué esperas, amigo? Mientras África continúe siendo el gran pastel, nadie intercederá en sus asuntos (básicamente porque los crean ellos [Occidente]).
Un saludo, compañero, y gracias por firmar! :)
Lo cierto es que es como decís. No hay presión porque no compensa. No se hace nada por que conviene que este así. Y eso es lamentable. Es una triste realidad. Y además es una realidad contra la que luchar, de la que quejarse y la cual hay que cambiar.
Una magnífica noticia lo de su libertad, y es de admirar, la valentía y el arrojo de esta mujer.
Pequeñas grandes cosas como estas son las que hacen evolucionar y avanzar a la humanidad.
Ojala cosas como estas no fueran tan común como realmente lo son.
A ver cuando la globalización deja de ser sólo económica y también atañe a los derechos humanos.
La oscura edad media continua vigente en muchos países. En cierto modo esta mujer será recordada en sú país, como Galileo o Gandhi son recordados en los suyos, y en la mayor parte del mundo libre. La lucha de esta mujer es (voy ser duro)la lucha de una mujer contra una colección de mitos (y timos)infantiles y absurdos.
Un saludo.
Tendrá que haber muchas Lubnas para que esa entelequia conocida como "la comunidad internacional" tome partido a favor de los derchos humanos, pues como ha dicho alguno de los cometaristas, sólo lo hace si puede sacar tajada de algún tipo.
Saludos
Cuanto queda por recorrer para que la libertad impere en este planeta y la intransigencia se entierre.
Un saludo.
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